La postura en meditación es importante, aunque no es el fin en si misma, sino que nos ayudará a mantener nuestra mente mas calmada.
No debe intentarse ninguna postura que sea forzada y que nos pueda dañar o lesionar, antes de eso es preferible sentarse en una silla o simplemente permanecer acostados. Lo mas importante es mantener siempre la columna vertebral recta.
Si se tiene algún impedimento físico se puede mantener la postura que nos sea mas cómoda, sentado, tumbado o caminando.
A continuación daré unas cuantas de estas posiciones para que cada uno elija o se adapte a la que mejor le vaya. Pero repito, lo mas importante es no forzar nada que nos pueda dañar, encontrar una postura que nos sea cómoda, mantener la columna recta, como si tuviéramos un hilo tenso que nos tira desde la coronilla, la barbilla empujada ligeramente hacia dentro, los ojos entreabiertos (así inducen menos al sueño), aunque también se pueden dejar cerrados (así es mas fácil dormirse), la lengua toca ligeramente el paladar en posición natural.Haz dos o tres respiraciones largas por la nariz y suelta el aire muy despacio también por la nariz.
Posturas:
Forma
Básica:
Coloca un cojín
(Japonés: zafu) sobre una esterilla o alfombrilla (Japonés:
zabuton) y sientate en una postura simple de piernas cruzadas.
Mantén la
columna vertebral recta, los hombros hacia atrás y relajados; inclina
ligeramente la cabeza hacia adelante, bajando la barbilla hasta que los
ojos depositen la mirada en un punto del suelo a una distancia de un metro
frente a ti. Tus ojos deberían estar medio abiertos mirando hacia
abajo.


Coloca tus manos
en tu regazo formando el Maha Mudra, tal y como se muestra en la fotografía
superior.
Variaciones
básicas de la postura:
Loto completo: sentarse
con ambos pies sobre los muslos.
Medio loto: sentarse
con un pie sobre el muslo opuesto y con el otro pie bajo el muslo opuesto.
Cuarto de loto: sentarse
con un pie bajo la pantorrilla contraria y con el otro pie bajo el muslo
opuesto.
Postura "Burmese":
sentarse con ambos pies tocando la alfombrilla
Arrodillate sobre
la alfombrilla y coloca un cojín sobre tus pantorrillas y siéntate
sobre él.
Utiliza una banqueta
de meditación que consiste en una tabla apoyada sobre dos patas.
Colócalo sobre las pantorrillas mientras las rodillas se apoyan
en el suelo y siéntate sobre la banqueta.
Apila varios cojines
uno sobre otro colócalos lateralmente (la parte más ancha
del cojín va desde la parte trasera a la delantera de la alfombrilla)
y siéntate sobre ellos. Esto a menudo es lo más confortable
para los principiantes.
Esto es todo. Recordad no forzar ninguna postura que os pueda lesionar o hacer sentir muy incómodos, pues de ese modo la mente permanecerá mas enfocada en la postura que en la meditación.
Que os sea de beneficio !
Fotos: Centro Zen Palma y The Kwan Um School of Zen