Bueno y ahora volvamos de nuevo al camino de la serenidad. Como os prometí, trataremos ahora la parte práctica de la meditación vipassana. Si queréis leer la primera parte de este artículo podéis pinchar aquí. Para empezar os recomiendo que escojáis un lugar tranquilo donde sepáis que no vais a ser molestados. También podéis quemar algún incienso que os resulte agradable, que os ayudará a entrar en un ambiente de calma. Pero no es imprescindible.
La vipassana es una de las técnicas mas poderosas de meditación. En el idioma de los tiempos de Buda "passana" significaba observar las cosas con los ojos abiertos; pero "vipassana" es observar las cosas tal y como son y no como aparentan ser.
La atención constante atraviesa como una espada la verdad aparente hasta llegar a la verdad última de la estructura mental y física. Vipassana es un arte de vivir, es el arte de conocerse a sí mismo, no solo intelectualmente, ni emocionalmente, aceptando todo lo que hemos visto u oído. Es mas bien experimentar la realidad a través de la experiencia, a través de la auto-observación. Es lo que Buda enseñó. Él no fundó una religión, un "ismo", ni rituales o fórmulas mágicas. Lo que enseñó es a observar la naturaleza tal y como es a través de la observación de la realidad interna. En nuestra ignorancia reaccionamos aferrándonos a nuestros pensamientos, sensaciones, y emociones creando una realidad falsa que nos daña y nos hace sufrir a nosotros mismos y a los demás.
La meditación se emplea desde hace más de
3.000 años. Durante mucho tiempo se consideraba una práctica reservada
a los budistas, a seguidores de filosofías como el zen o incluso a
personas con un cierto toque esnob. Sin embargo, la lista de adeptos ha
ido creciendo en los países occidentales en los últimos años hasta
alcanzar una cifra que ronda los 10 millones en EEUU.
Estas
personas, lejos de tratarse de fieles religiosos, son profesionales de
todo tipo agobiados por el estrés, pacientes a los que sus médicos
recetan unas sesiones de exploración interior para mejorar o prevenir
el dolor o individuos interesados en profundizar en sí mismos y
aprender a manejar sus emociones. Los estadounidenses pueden acceder a
cursos o sesiones de meditación en los colegios, los hospitales, en
instituciones oficiales y prisiones. En España existen centros donde se
pueden aprender diferentes técnicas, pero está todavía lejos de ser
considerada una herramienta terapéutica.
El
interés de los científicos por la meditación comenzó hace ya algunos
años. En las décadas de los 60 y los 70 se había demostrado que el uso
de estas técnicas proporcionaba una extraordinaria concentración. Un
profesor de medicina de la Universidad de Harvard (EEUU), Herbert
Benson, a través de sus investigaciones llegó a la conclusión de que la
práctica milenaria contrarresta los mecanismos cerebrales asociados al
estrés.
Sin
embargo, el verdadero salto, y sobre todo su divulgación masiva, han
llegado de la mano de una colaboración muy peculiar. El decimocuarto
Dalai Lama, Tenzin Gyatso, ha puesto a disposición de los
neurocientíficos occidentales su cerebro y el de sus monjes. De este
modo, los religiosos se han visto con el cráneo repleto de electrodos
de los sensibles instrumentos de que se dispone en la actualidad para
fotografiar lo que ocurre en sus redes neuronales cuando practican la
meditación.
Media sonrisa en cuanto te despiertes por la mañana.
Cuelga una rama o cualquier otro signo, o incluso la palabra "sonrisa" del techo o en la pared, de modo que la veas en cuanto abras los ojos. Esta señal te servirá de recordatorio. Emplea unos segundos antes de levantarte de la cama en regular la respiración, haz tres respiraciones mientras mantienes la media sonrisa y sigue la respiración.
Media sonrisa en los ratos libres.
Mientras estés en una sala de espera, o en el autobús, en la cola de correos, o en cualquier lugar en el que permanezcas sentado o de pie, semi-sonríe. Inspira y espira lentamente tres veces, mantén la media sonrisa y considera tu propia naturaleza el foco de tu atención.
Media sonrisa mientras escuchas música.
Escucha una pieza de música durante dos o tres minutos.Puedes pinchar al final de este artículo, si te apetece, en la que yo he puesto. Presta atención a las palabras, música, ritmo y sentimiento. Sonríe mientras observas tu inhalación y exhalación.
Media sonrisa cuando estés irritado.
Cuando te des cuenta de que estás irritado, semi-sonríe. Inhala y exhala, tranquilamente, manteniendo la media sonrisa durante tres respiraciones.
Dejarse ir. La relajación. Túmbate de espaldas sobre una superficie plana sin el soporte de un colchón o una almohada. Mantén los brazos extendidos a los lados y las piernas ligeramente separadas, extendidas al frente. Mantén una media sonrisa. Respira tranquilamente con la atención enfocada en la respiración. Deja ir cada músculo del cuerpo. Relaja cada músculo como si estuviesen colgando a través del suelo o como si fueran tan blandos y flexibles como un trozo de seda colgando de una cuerda, puesto a secar. Déjate ir totalmente, mantén la atención solamente en la media sonrisa y en la respiración. Identifícate con un gato, completamente relajado ante un fuego, con los músculos flácidos, sin hacer resistencia a la caricia de nadie. Sigue así durante 15 respiraciones.
Déjate ir en posición sedente.
Siéntate en la postura del loto o medio loto, o con las piernas cruzadas, o plegadas al frente, o incluso en una silla con los dos pies tocando el suelo. Semi-sonríe. Continúa como en el ejercicio anterior.
Estas meditaciones aunque fáciles, constituyen los cimientos sobre los que se construye todo.
Fuente: Thich Nhat Hanh "Lograr el milagro de estar Atento".
Esta meditación ha sido desarrollada por el maestro de budismo Chan Sheng Yende la Montaña del Tambor de Dharma basándose en muchos años de experiencia práctica, como un medio que permita a la gente que vive bajo condiciones estresantes ser capaz de disfrutar de algunas de las ventajas de la meditación Chan. El Maestro Sheng Yen incorporó la esencia nuclear de la meditación Chan en una serie de ejercicios físicos simples, y desarrolló las Ocho formas de La Meditación en Movimiento. Además del suministro de ejercicio físico, la práctica de ésta forma de Meditación puede permitirte relajar tu cuerpo y mente, de modo que puedas conseguir los objetivos de reforzar la salud de tu cuerpo y una mente equilibrada. Las Ocho Formas de la Meditación en Movimiento de la Montaña del Tambor Dharma son una serie de ejercicios fáciles de aprender que se pueden practicar en cualquier lugar y momento. Este sistema de meditación a través del movimiento es beneficioso tanto para el cuerpo como para la mente, y una vez adquiridas mediante la práctica diligente, ya sea que te encuentres andando, de pie, sentado o acostado, podrás gozar conscientemente de una sensación tranquila en el cuerpo y en la mente. A través de practicar las ocho formas, estarás siempre en paz contigo mismo y con el mundo que te rodea, y en cada momento el gozo estará lleno de la beatitud de la meditación y la alegría de percibir el Dharma.
Beneficios
Además de tener beneficios puramente físicos por el ejercicio, las "Ocho Formas de La Meditación en Movimiento del Tambor de Dharma" ayudará también a regular tu mente, de manera que llegarás a tener cada vez mejor concentración, y por último podrás lograr el estado unificado en tí girando de una mente dispersada a una mente enfocada. Llevándote progresivamente a una unidad del cuerpo y la mente. Después de un período de práctica diligente, puedes aplicar el uso de éstas técnicas en tu vida diaria, relajando así tu cuerpo y tu mente, o más aún abandonando tu apegación/fijación al cuerpo y la mente todo el tiempo. Finalmente, podrás lograr la última meta de la meditación - generar la sabiduría. Os podeis descargar esta meditación en pdf. pinchando en el siguiente botón azul:
Presencia Consciente es el nombre de un blog que me he encontrado por azar, navegando por la red. Su tema principal son las enseñanzas de Eckhart Tolle que, para quienes no sepáis nada de él, os diré que es un gran maestro espiritual quien, sin tener un dogma concreto, profundiza en la esencia del ser humano desde la experiencia de la conciencia total en el momento presente y el funcionamiento de la mente humana a través de las identidades (o egos) que nos vamos creando en nuestras existencias. De entre sus libros caben destacar " El Poder del Ahora" (mas de 2 millones de ejemplares vendidos) y "Un Nuevo Mundo, Ahora". Libros estos que os recomiendo a todos. En su lectura podéis encontrar ,incluso los que no estéis familiarizados con temas espirituales, una dimensión del ser humano que quizás no sospechabais que estaba ahí. Todo ello analizado desde un punto de vista libre de cualquier religión, si bien con algunas influencias de filosofía oriental, pero sin caer en el dogmatismo. Igualmente os recomiendo la visita de este blog de Presencia Consciente donde encontraréis extractos y videos de éste maestro comentados por María, quien administra este blog entre otros. Seguro que os gustará.
La postura en meditación es importante, aunque no es el fin en si misma, sino que nos ayudará a mantener nuestra mente mas calmada. No debe intentarse ninguna postura que sea forzada y que nos pueda dañar o lesionar, antes de eso es preferible sentarse en una silla o simplemente permanecer acostados. Lo mas importante es mantener siempre la columna vertebral recta. Si se tiene algún impedimento físico se puede mantener la postura que nos sea mas cómoda, sentado, tumbado o caminando. A continuación daré unas cuantas de estas posiciones para que cada uno elija o se adapte a la que mejor le vaya. Pero repito, lo mas importante es no forzar nada que nos pueda dañar, encontrar una postura que nos sea cómoda, mantener la columna recta, como si tuviéramos un hilo tenso que nos tira desde la coronilla, la barbilla empujada ligeramente hacia dentro, los ojos entreabiertos (así inducen menos al sueño), aunque también se pueden dejar cerrados (así es mas fácil dormirse), la lengua toca ligeramente el paladar en posición natural.Haz dos o tres respiraciones largas por la nariz y suelta el aire muy despacio también por la nariz.
Posturas:
Forma
Básica:
Coloca un cojín
(Japonés: zafu) sobre una esterilla o alfombrilla (Japonés:
zabuton) y sientate en una postura simple de piernas cruzadas.
Mantén la
columna vertebral recta, los hombros hacia atrás y relajados; inclina
ligeramente la cabeza hacia adelante, bajando la barbilla hasta que los
ojos depositen la mirada en un punto del suelo a una distancia de un metro
frente a ti. Tus ojos deberían estar medio abiertos mirando hacia
abajo.
Coloca tus manos
en tu regazo formando el Maha Mudra, tal y como se muestra en la fotografía
superior.
Variaciones
básicas de la postura:
Loto completo: sentarse
con ambos pies sobre los muslos.
Medio loto: sentarse
con un pie sobre el muslo opuesto y con el otro pie bajo el muslo opuesto.
Cuarto de loto: sentarse
con un pie bajo la pantorrilla contraria y con el otro pie bajo el muslo
opuesto.
Postura "Burmese":
sentarse con ambos pies tocando la alfombrilla
Arrodillate sobre
la alfombrilla y coloca un cojín sobre tus pantorrillas y siéntate
sobre él.
Utiliza una banqueta
de meditación que consiste en una tabla apoyada sobre dos patas.
Colócalo sobre las pantorrillas mientras las rodillas se apoyan
en el suelo y siéntate sobre la banqueta.
Apila varios cojines
uno sobre otro colócalos lateralmente (la parte más ancha
del cojín va desde la parte trasera a la delantera de la alfombrilla)
y siéntate sobre ellos. Esto a menudo es lo más confortable
para los principiantes.
Esto es todo. Recordad no forzar ninguna postura que os pueda lesionar o hacer sentir muy incómodos, pues de ese modo la mente permanecerá mas enfocada en la postura que en la meditación.
Que os sea de beneficio !
Fotos: Centro Zen Palma y The Kwan Um School of Zen
Si meditas en un cielo despejado, sin nubes, sentirás súbitamente que la
mente está despareciendo, que la mente se desvanece. Habrá espacios. Te darás
cuenta súbitamente que es como si el firmamento azul también hubiera entrado
dentro de ti. Habrá intervalos. Por algún tiempo los pensamientos se detendrán,
como si el tráfico hubiera cesado y no hubiera ninguno moviéndose. Al comienzo
esto sucederá solo por momentos, pero incluso esos momentos son transformadores.
Poco a poco, la mente se ralentizará, y aparecerán espacios más amplios. No
habrá pensamientos por varios minutos, no habrá nubes.
Meditar sobre el
firmamento es hermoso. Tiéndete para que olvides la tierra. Tiéndete simplemente
sobre la espalda en cualquier playa solitaria, sobre cualquier suelo y mira
simplemente el firmamento, pero si es un firmamento despejado, sin nubes,
interminable, ayudará. Y sólo al mirar, al fijar la vista en el firmamento,
siente su claridad, la ausencia de nubes, la expansión sin límites y luego entra
en esa claridad, hazte uno con ella. Siente como si te hubieras convertido en el
firmamento, en el espacio.
Pero, ¿si no es verano que harás? Si el
firmamento está nublado, nada claro, cierra los ojos y entra simplemente en el
firmamento interior. Cierra los ojos simplemente y si ves algunos pensamientos,
míralos simplemente como si fueran nubes flotando en el firmamento. Permanece
atento al trasfondo, al firmamento y sé indiferente a los pensamientos.
Estamos muy ocupados con los pensamientos y nunca conscientes de los
espacios. Un pensamiento pasa y, antes de que llegue otro hay un espacio; en ese
espacio está el firmamento. Entonces, cuando no hay pensamientos, ¿qué hay
allí?. El vacío está allí. Por tanto, si el firmamento está nublado – no es
tiempo de verano y el firmamento no está claro- cierra los ojos, enfoca tu mente
en el trasfondo, en el firmamento interior donde los pensamientos van y vienen.
No pongas mucha atención a los pensamientos; pon atención al espacio por el que
se mueven. Entonces el firmamento de verano se produce interiormente.
Bueno, como éste es un blog abierto a todo y como indica su
título, también está dedicado a los buscadores de serenidad, hoy voy a tratar
el tema de la meditación.
Este puede considerarse un manual básico para aquellos que
no sepan nada del tema y por la razón que sea quieran aventurarse a explorar en
esta experiencia. Se trata de dar unas nociones elementales que puedan acercar
o introducir a la práctica. Una vez en el camino, cada cual ha de seguir
buscando y experimentando, ya sea con la ayuda de un maestro o yogi, (muy
recomendable), de alguien mas experimentado, o bien por si mismo y a través del
estudio de libros y textos sobre el tema. Para practicar meditación no es
necesario ser Budista, o pertenecer a una determinada religión. Cualquiera
puede hacerlo sea del credo que sea.
Empecemos por el principio: ¿qué es la meditación y para que
sirve?
Nuestra mente es la causa de la felicidad y también delsufrimiento. Con nuestros pensamientos
creamos el mundo. La mente es como un mono loco que siempre está en agitación.
Saltando de un árbol a otro. De un pensamiento a otro. Moviéndose continuamente
del pasado al futuro y raras veces en el presente. Nuestro propósito ha de ser
el de domar este mono loco y aquietar esta mente. ¿Cómo conseguir esto? A
través de la meditación. El mejor ejemplo es el de un vaso de agua turbia. Si
lo dejamos en completo reposo y sin tocarlo, la suciedad se posará en el fondo
y el agua se aclarará. Si no agitas el agua se volverá clara. De la misma
manera, mediante la meditación, aquietamos nuestros pensamientos y emociones y
así la mente vuelve a su estado natural de sosiego y paz.
Puedes hacer un experimento: cierra los ojos e intenta
disfrutar de las sensaciones de tu cuerpo, de los olores que te rodean, de los
sonidos que escuchas. Verás que rápido y sin darte cuenta tu mente habrá
empezado a parlotear y aparecerán fragmentos incoherentes sobre el pasado o el
futuro que te sacarán, como si fueras raptado, del momento presente. Este
parloteo nos roba literalmente la vida, nos separa de ella y no nos permite
disfrutarla con libertad en cada momento. La única manera de detener ese
parloteo es con la meditación.
Meditar no es pensar en cosas. Ni sentarse como una lechuga
inmóvil a esperar que suceda algo. Meditar es observar. Observar en un
estado profundo el cuerpo, las sensaciones, las emociones y los pensamientos de
manera despreocupada y sin prejuicios.
Esta observación es muy diferente de la que hacemos
uso a diario. Observamos objetos, personas, la televisión, miramos la gente que
pasa, la ropa que lleva, sus reacciones. Los criticamos, los evaluamos y los
juzgamos. Pero nunca miramos a los demás o a nosotros mismos como un observador
imparcial, sin ningún tipo de juicio.
Normalmente, cuando nos observamos, lo hacemos con
autocrítica o con auto aprobación, con disgusto o con placer. Vemos algo que no
nos gusta y empezamos a preocuparnos por lo que piensen los demás o lo queremos
cambiar. Vemos algo que nos gusta y nos sentimos orgullosos o nos felicitamos.
Esto no es observar desde el punto de vista de la meditación. Observar es
ser testigo, observador continuo, manteniéndose tranquilo, sintiendo, viendo,
mirando el tráfico de la mente –como pasan los pensamientos, los deseos, las
memorias, los sueños, las fantasías- sin juzgar, sin condenar, sin aprobar, sin
identificarse con ningún pensamiento: ‘esto es bueno’, ‘esto es malo’, ‘esto me
gusta’, ‘esto no me gusta’, esto debería ser así’, ‘esto no debería ser asa’,
‘soy feliz’, ‘soy infeliz’, ni de la manera más sutil.
La meditación es escuchar, sentir, mirar todo lo que pasa
sin juzgar.
Tu ser interior no es más que un cielo interior.
Las nubes van y vienen,
Los planetas nacen y desaparecen,
Las estrellas aparecen y mueren,
Pero el cielo interior queda igual.
Intocable, sin mancha, sin marca,
El cielo interior es la recta atención.
Es la clave de toda meditación.
Disfruta del cielo interior, pero recuerda,
Cualquier cosa que veas no eres tú.
Puedes ver tus pensamientos, pero tus pensamientos no eres
tú.
Puedes ver tus sentimientos, pero tus sentimientos no eres
tú.
Puedes ver tus sueños, pero tampoco tus sueños eres tú.
Vistos tus deseos, memorias, imaginaciones, proyecciones,
Todo eso, date cuenta de ninguna de estas cosas eres tú.
Sigue eliminando todo lo que ves
Y un día aparecerá un momento tremendo,
El momento más significativo de tu vida.
Cuando no queda nada para eliminar,
Todo lo visto habrá desaparecido.
Sólo quedará el ser interior, el cielo vacío, el
silencio.
En aquel momento te quedarás sin miedo
Estarás lleno de amor
Conocerás la verdadera libertad.
En el próximo cápitulo seguiremos profundizando en la meditación.
Desde hace unas pocas semanas he vuelto a recuperar la práctica de la meditación. He vuelto a reencontrarme con la paz y la incomparable serenidad del ser imperturbable. Sin esperar nada. Sin buscar nada. Solo El que observa y acepta todo. Solo ser en el momento presente. Hay muchas técnicas de meditación. Una de mis preferidas es la meditación justa: Zazen. Para los que no sepáis de que estoy hablando aquí os dejos estos pequeños párrafos:
¿Qué es el Zen?
El Zen es aprender a conocerse a sí mismo, a superar las contradicciones en que nuestro egoísmo nos encierra y, de ese modo, encontrar una manera de ser más natural y más armoniosa
Ni filosofía, ni ética, ni religión, el Zen nos permite acceder al origen de toda filosofía, ética o religión. Fuente de despertar, el Zen transforma nuestra vida cotidiana aquí y ahora.
La esencia del Zen es la práctica de la meditación justa: zazen. Sentarse en un cojín, con las piernas cruzadas, la espalada bien derecha, la nuca extendida y el mentón recogido. La respiración calma. El espíritu, liberado de toda traba, se concentra en la espiración larga y profunda, como así también en los puntos importantes de la postura.
Al no buscar nada en particular y al abandonar toda preocupación, el practicante, perfectamente atento al instante presente, aprende a conocer su conciencia más profunda.
Además de los beneficios que aporta a la salud, zazen nos permite acceder a un mejor conocimiento y a un mejor dominio de nosotros mismos. Trae naturalmente fuerza, paz y libertad, reequilibrando las funciones respiratorias y cerebrales, y transformando nuestra relación con el mundo. Es la fuente de apertura del ser humano en su vocación más profunda.
El verdadero Zen consiste en sentarse tranquilamente en la postura correcta.
Zazen significa poner en reposo el espíritu, concentrar el espíritu y la mente.
El Zen no es un estado particular, es el estado normal, silencioso, apacible, sin agitación.
En zazen no entra ninguna intención ni de búsqueda, ni de imaginación o esfuerzos particulares.
Basta con ser sin hipocresía, sin dogmatismo, sin arrogancia, abrazando los contrarios.
Maestro Taisen DESHIM
Hacer zazen en calma en el dojo, apagar todo pensamiento negativo, obtener solamente un espíritu sin deseo, esta felicidad está más allá del paraíso.
El mundo corre detrás de los provechos sociales, los honores, la buena ropa, el confort, pero estos placeres no son la verdadera paz.
Corréis y permanecéis insatisfechos hasta la muerte.
Vestir el kesa y el vestido negro y practicar zazen, concentrarse con un solo espíritu que a veces se mueve y otras veces permanece inmóvil, ver con nuestros ojos de profunda sabiduría interior, poder observar y reconocer íntimamente el verdadero aspecto de toda acción y de toda existencia, poder observar el equilibrio, comprender y reconocer con un espíritu perfectamente tranquilo: si sois así, vuestra dimensión espiritual, la más elevada en este mundo, no podrá compararse a ninguna otra.